LA CHARLA SOBRE NANOTECNOLOGIA FUE SEGUIDA CON GRAN INTERES POR EL ALUMNADO DEL IES

Los alumnos y alumnas de Tercero y Cuarto de ESO del IES Ciudad de Dalías que asistieron y participaron el viernes, 7 de marzo, en la charla divulgativa del investigador Carlos Briones acerca de la nanotecnología quedaron muy sorprendidos e impresionados por las aplicaciones que ya ofrece la nanociencia actualmente.
Tras la presentación por parte de la profesora Rosana López-Morato, de Física y Química, Briones inició su charla tanteando al alumnado a través de cuestionarios a fin de conocer cuáles eran sus ideas iniciales, con qué podían relacionar en su vida cotidiana la nueva ciencia objeto de estudio. A los alumnos y alumnas les sorprendieron seguidamente unas imágenes que les ofrecían una visión de la Tierra desde fuera del Universo y cómo se iba aproximando hasta dimensiones nano (diez a la menos nueve metros -Un nanómetro es la mil millonésima parte de un metro (10^(-9) metros-), como contemplar los átomos de una hoja, en su interior.
Asimismo, quedaron impresionados por las aplicaciones de determinados dispositivos con esas dimensiones, como los nanosensores biológicos con fines curativos, que en el interior de un organismo pueden ser dirigidos hacia una partícula concreta y que nos interese; o su aplicación en la creación de materiales con una gran resistencia. En este sentido, en el deporte, estas nanopartículas permiten la construcción de bicicletas o raquetas muy resistentes y, a su vez, increíblemente ligeras. La nanotecnología permite que los átomos se puedan ver, mover las moléculas, ensamblarlas como deseemos para así poder construir dichos materiales. Todo esto es lo que mostró Briones, doctor en Ciencias Químicas en la especialidad de Bioquímica y Biología Molecular por la Universidad Autónoma de Madrid, y que desde el año 2000 forma parte del laboratorio de evolución molecular del Centro de Astrobiología. Mostró además fotografías de virus y átomos realizadas con microscopios de efecto túnel, y logró interesar y divertir no sólo al alumnado, sino al profesorado presente, en una charla que podría parecer de ciencia ficción pero que ya es realidad y está permitiendo revolucionar la tecnología.
Los alumnos no quedaron satisfechos con la charla y pedían más, por lo que incluso en la hora del recreo abordaron al investigador con sus preguntas. Desde el centro se ha considerado un «éxito» esta experiencia».
Tras la presentación por parte de la profesora Rosana López-Morato, de Física y Química, Briones inició su charla tanteando al alumnado a través de cuestionarios a fin de conocer cuáles eran sus ideas iniciales, con qué podían relacionar en su vida cotidiana la nueva ciencia objeto de estudio. A los alumnos y alumnas les sorprendieron seguidamente unas imágenes que les ofrecían una visión de la Tierra desde fuera del Universo y cómo se iba aproximando hasta dimensiones nano (diez a la menos nueve metros -Un nanómetro es la mil millonésima parte de un metro (10^(-9) metros-), como contemplar los átomos de una hoja, en su interior.
Asimismo, quedaron impresionados por las aplicaciones de determinados dispositivos con esas dimensiones, como los nanosensores biológicos con fines curativos, que en el interior de un organismo pueden ser dirigidos hacia una partícula concreta y que nos interese; o su aplicación en la creación de materiales con una gran resistencia. En este sentido, en el deporte, estas nanopartículas permiten la construcción de bicicletas o raquetas muy resistentes y, a su vez, increíblemente ligeras. La nanotecnología permite que los átomos se puedan ver, mover las moléculas, ensamblarlas como deseemos para así poder construir dichos materiales. Todo esto es lo que mostró Briones, doctor en Ciencias Químicas en la especialidad de Bioquímica y Biología Molecular por la Universidad Autónoma de Madrid, y que desde el año 2000 forma parte del laboratorio de evolución molecular del Centro de Astrobiología. Mostró además fotografías de virus y átomos realizadas con microscopios de efecto túnel, y logró interesar y divertir no sólo al alumnado, sino al profesorado presente, en una charla que podría parecer de ciencia ficción pero que ya es realidad y está permitiendo revolucionar la tecnología.
Los alumnos no quedaron satisfechos con la charla y pedían más, por lo que incluso en la hora del recreo abordaron al investigador con sus preguntas. Desde el centro se ha considerado un «éxito» esta experiencia».

